Este congreso tuvo como antecedente el Congreso Mundial de 2013 en el que, también con la organización de la WFMH y la AASM, reunió a más de 5.000 delegados de 73 países. Participaron profesionales de la salud mental y salud en general, miembros de la comunidad, así como los usuarios y funcionarios gubernamentales nacionales e internacionales de varios países del mundo.

Desde que se fundó la World Federation for Mental Health en 1948 en el marco del congreso de Londres, la WFMH realiza sus congresos mundiales cada dos años en diferentes países. Los últimos fueron realizados en Atenas, Ciudad del Cabo, Buenos Aires, El Cairo y Nueva Delhi.
Tan masiva fue la concurrencia, los seminarios, los encuentros y ateneos que fueron ocupados 4 pisos de nuestro hotel, además de todos los salones disponibles y áreas especialmente diseñadas.

Más de 6.000 personas participaron del evento que tuvo como particularidad la presencia de pacientes externalizados de instituciones psiquiátricas que compartieron sus vidas y experiencias con especialistas de todo el mundo. Esto sin contar con cientos de estudiantes de carrera humanísticas y médicas, que no tuvieron limitaciones para interactuar con disertantes, pacientes, expositores y especialistas, nacionales e internacionales.

En pocas palabras, el Congreso fue un espacio de libertad para discutir y analizar la más amplia variedad de temas del campo de la salud mental, y permitió un intercambio fructífero entre los representantes de todo el mundo, para el beneficio de las personas con padecimiento mental y sus familiares.

El tema del Congreso fue "Abordajes inclusivos en Salud Mental. Clínica, comunidad y derechos" y se interrogó acerca de las prácticas actuales necesarias para abordar las problemáticas de las personas con padecimiento mental con una perspectiva de derechos, con abordajes con base en la comunidad y territoriales, pero sin descuidar la práctica clínica y los aportes de las diferentes ramas de la salud.

Las ponencias partieron de la base de que las personas con padecimiento mental tienen derechos a vivir en la comunidad cerca de sus seres queridos, a decidir sobre su tratamiento, a un trabajo y a una vivienda digna, pero fundamentalmente a no ser estigmatizados y excluidos de los sistemas de salud y de la comunidad. En este sentido, es importante reafirmar que ninguna persona debe estar condenada a vivir en un hospital.


Fuente: https://wfmh2019.com